Lo daría todo
las lágrimas que por mí has derramado.
Lo daría todo para darte,
la calma que a veces en mí no has encontrado.
Lo daría todo por tus sueños,
los más secretos del fondo de un cajón.
Lo daría todo por dormirte
en las noches, cuando la angustia no te
deja descansar.
Te amo como no he amado nunca a nadie.
Eres el pan, eres la sal.
Te amo como no he amado nunca a nadie.
Eres el faro de mi mar.
Lo daría todo por salvarte,
si descubro miedo en tus ojos,
por el temporal que te lleva al naufragio,
y tengo el presagio de que me sientes demasiado lejos.
Lo daría todo para tenerte
en el preciso instante que he encontrado
el acorde más apropiado para la melodía,
me dejo la vida, si me pongo a cantar.
Traducción: Luis García Gil, María Gracia Correa
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