Por las mañanas en la ciudad


Por las mañanas, en la ciudad, cuando el agua se queja
en los millares de grifos de las casas,
rebota el sueño entre paredes
y se desmenuza, se desmenuza.

Mientras los ojos semicerrados no ven nada
se enrollan y gritan las persianas.
Cuando todavía es oscuro en las ventanas
es la hora en que el gran vacío nos llena la cabeza.

Ruido sordo de coches y autobuses
y alguna voz que surge enronquecida
llegan lentamente a los oídos:
el sonido ayuda a la luz a hacerse día.

En el metro el vaho o el mal olor sueñan,
y poco a poco se velan todos los cuerpos,
se ven muchas caras de filósofos
cristal adentro del cansancio de los hombres.

Cada momento se vive con la renuncia
de otros momentos que ya no vendrán jamás.
Lo supiste siempre y ahora lo sientes también:
amarillo es el tiempo de todas las nostalgias.

Por las mañanas, en la ciudad, cuando el agua se queja,
es la hora en que el gran vacío nos llena la cabeza.
El sonido ayuda a la luz a hacerse día
cristal adentro del cansancio de los hombres.

Por las mañanas, en la ciudad, cuando el agua se queja...

(1978)

Versión de Raimon
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Traducción: Miquel Pujadó

Esta canción aparece en la discografía de
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