Carta para nadie
mis manos no me responden,
pero no temas que no
sabrá nadie si tiemblan.
Siento en el corazón tener que marchar de ti
y de mis hijos queridos
que no merecen
que no merecen
que hoy su padre no esté a su lado,
que no merecen
que no merecen
abrir la puerta al que llega
y se me lleva tan lejos de casa.
Tanto tiempo nos la ha abierto la angustia,
tanto tiempo la miseria nos ha acompañado,
tanto tiempo he salido a la calle a escondidas
lleno de miedo, de razón y de fuerza.
No me ha visto nadie
sufrir contigo
por un trozo de pan
pero para ellos soy “lastre”,
que es preciso enterrar
y olvidar el rastro, el rastro.
Llevo las ropas que otro llevó
y me pudriré a su lado;
no es preciso poner una cruz
no es preciso poner una cruz
sobre el que ya la lleva atada a los pies.
no es preciso poner una cruz
no es preciso poner una cruz
a la memoria de
quien no tiene historia
que puedas rezar.
Cuando los dientes de la muerte me destrocen,
cuando las cenizas me presten sus colores,
y alguien enseñe a tus hijos que el sol luce para todos,
y tú, luz de su mundo, te des cuenta,
háblales, entonces,
del padre muerto
sin abrir las manos;
haz suyas las causas
de su sangre
y de la sangre de otros.
(1973)
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.