Carta para nadie
mis manos no me responden,
pero no temas que no
sabrá nadie si tiemblan.
Siento en el corazón tener que marchar de ti
y de mis hijos queridos
que no merecen
que no merecen
que hoy su padre no esté a su lado,
que no merecen
que no merecen
abrir la puerta al que llega
y se me lleva tan lejos de casa.
Tanto tiempo nos la ha abierto la angustia,
tanto tiempo la miseria nos ha acompañado,
tanto tiempo he salido a la calle a escondidas
lleno de miedo, de razón y de fuerza.
No me ha visto nadie
sufrir contigo
por un trozo de pan
pero para ellos soy “lastre”,
que es preciso enterrar
y olvidar el rastro, el rastro.
Llevo las ropas que otro llevó
y me pudriré a su lado;
no es preciso poner una cruz
no es preciso poner una cruz
sobre el que ya la lleva atada a los pies.
no es preciso poner una cruz
no es preciso poner una cruz
a la memoria de
quien no tiene historia
que puedas rezar.
Cuando los dientes de la muerte me destrocen,
cuando las cenizas me presten sus colores,
y alguien enseñe a tus hijos que el sol luce para todos,
y tú, luz de su mundo, te des cuenta,
háblales, entonces,
del padre muerto
sin abrir las manos;
haz suyas las causas
de su sangre
y de la sangre de otros.
(1973)
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.