Juca
Come vagabondo
Che cantava là di fronte
Alla finestra di Maria
Sul più bello della festa
Non so come sia
Con una doccia fredda
Finì l'allegria
Juca che si era seccato
Dichiarò al commissario
Che l'amor non è delitto
E cantar non è peccato
Per legittima difesa
Fece questa melodia
Il commissario è l'asso
Della polizia
Ma non sa cantar
Non sa chi è Maria
(1965)
Versione di Sergio Bardotti
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.