Óbito
Fallece el músico cubano Benito de la Fuente
El compositor y cantautor Benito de la Fuente Escalona, figura esencial de la música popular cubana y exintegrante del grupo Mayohuacán, ha fallecido según han comunicado el Ministerio de Cultura de Cuba y el Instituto Cubano de la Música.
El compositor y cantautor Benito de la Fuente Escalona, figura esencial de la música popular cubana y exintegrante del grupo Mayohuacán, ha fallecido según han comunicado el Ministerio de Cultura de Cuba y el Instituto Cubano de la Música.
Benito de la Fuente.
El Ministerio de Cultura de Cuba y el Instituto Cubano de la Música comunicaron este fin de semana el fallecimiento del músico y compositor Benito de la Fuente Escalona, una figura relevante dentro del panorama artístico nacional, cuya trayectoria abarcó décadas de compromiso con la canción de autor y la tradición trovadoresca de la isla.
"Su partida deja un profundo vacío en el panorama artístico de Cuba", expresó el Instituto Cubano de la Música en una nota publicada a través de su página oficial en la red social Facebook. A través de ese mensaje, también se extendieron condolencias a familiares, amigos y colegas del artista.
Benito de la Fuente había nacido el 29 de mayo de 1948. Aunque su formación académica fue en el campo de la psicología —se graduó en 1974— su vida profesional estuvo siempre ligada al universo musical. Durante sus años como estudiante, ya comenzaba a mostrar su vocación artística liderando la agrupación Típico de Ciencias, un proyecto centrado en la recuperación de obras clásicas de la trova cubana.
Su nombre alcanzó proyección nacional e internacional a partir de 1976, cuando pasó a integrar el grupo Mayohuacán, del que formó parte hasta 1990. En esta formación ejerció como cantante, solista y compositor, siendo autor de aproximadamente un tercio del repertorio del grupo. Con Mayohuacán recorrió escenarios de Europa, América Latina y el Caribe, y participó en los Festivales de la Canción Política celebrados en Berlín en 1979 y 1980.
Entre sus composiciones más recordadas se encuentran Oxígeno, En la marejada, Centroamérica y El corazón de La Habana, piezas que se han mantenido vigentes más allá de su contexto original y que forman parte del repertorio afectivo de varias generaciones.
Más allá de su labor como intérprete y compositor, Benito de la Fuente fue también un activo miembro de diversas instituciones culturales. Estuvo vinculado a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a la Asociación Cubana de Derechos de Autores Musicales, a la Sociedad General de Autores Españoles (SGAE) y a la Academia Latina de la Grabación. Entre 1999 y 2003 ejerció como votante del Premio Grammy Latino.
Durante más de una década, entre 1993 y 2006, residió en Venezuela, donde se integró a la Asociación Cultural Canción Bolivariana Alí Primera. Desde allí impulsó el folclor latinoamericano ocupando la secretaría general de esa organización, en una etapa donde también continuó componiendo y difundiendo música de raíz popular.
El legado artístico de Benito de la Fuente forma parte del catálogo del Centro de Música Popular, y su influencia se mantiene viva en la memoria del público que siguió su obra. Fue reconocido en vida con varios galardones, entre ellos la Distinción por la Cultura Nacional y la Moneda Conmemorativa por el 50 aniversario del Movimiento de la Nueva Trova.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.