Óbito
Fallece Piero a los 81 años en Buenos Aires
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Piero.
Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió el miércoles 7 de octubre de 2026 en Buenos Aires. Su familia comunicó el fallecimiento a través de las redes sociales del músico con un mensaje en el que recordó su voz, sus canciones y su mensaje de paz. El cantante había permanecido varios días ingresado en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
Nacido el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, llegó a Argentina con tres años junto a su madre y su hermana. Tras pasar por Banfield, su familia se trasladó en 1951 a Allen, en la provincia de Río Negro, donde comenzó su relación con la música. Durante un tiempo se preparó para el sacerdocio, formación que abandonó en 1963 antes de trasladarse a Buenos Aires.
Su debut televisivo se produjo en enero de 1964 en el programa Remates musicales, pero un momento decisivo de su carrera llegó en 1968, cuando conoció al escritor y periodista José Tcherkaski. De la colaboración entre ambos surgió una parte fundamental de su repertorio.
Entre aquellas canciones figura Mi viejo, grabada en 1969 y posteriormente difundida en numerosas versiones y adaptaciones. La colaboración con Tcherkaski produjo también títulos como Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos, Coplas de mi país y Pedro Nadie.
La trayectoria de Piero quedó vinculada desde entonces tanto a la canción popular como a composiciones de contenido social y político. Para el pueblo lo que es del pueblo y Que se vayan ellos adquirieron especial difusión durante los años setenta, en un periodo marcado en Argentina y otros países latinoamericanos por la conflictividad política, la represión y las dictaduras militares.
Tras el golpe militar de 1976, Piero se exilió. Vivió primero en España, donde adquirió un antiguo molino cerca de Madrid, y posteriormente se instaló en Colombia, país con el que mantuvo desde entonces una relación especialmente estrecha. En 1994 obtuvo la ciudadanía colombiana.
Su vínculo con Colombia no se limitó a la residencia o la actividad musical. Con los años participó en diferentes iniciativas políticas y sociales del país y fue nombrado Embajador de Paz. También apoyó movilizaciones relacionadas con las víctimas del paramilitarismo y los crímenes de Estado y se manifestó públicamente en favor del proceso de paz colombiano.
A comienzos de la década de 1980 regresó a Argentina. En 1981 publicó Calor humano, un trabajo orientado hacia temas como la paz, el amor y la solidaridad. De aquella etapa proceden también canciones como Manso y tranquilo y La inundación número no sé cuánto.
Su actividad no se limitó a los escenarios. Piero creó la Fundación Buenas Ondas, destinada a desarrollar acciones de apoyo a niños y adolescentes, y durante un periodo redujo su presencia musical para concentrarse en esta tarea.
A partir de 2000 retomó con mayor intensidad su trabajo como cantautor. Un año después editó Canciones blindadas y realizó una gira por Estados Unidos y distintos países latinoamericanos que reunió, según EFE, a cerca de 150.000 espectadores.
A lo largo de más de sesenta años de carrera grabó alrededor de una veintena de álbumes. Su repertorio atravesó diferentes momentos de la canción latinoamericana, desde las composiciones sentimentales que le proporcionaron una temprana popularidad hasta aquellas relacionadas con los conflictos sociales y políticos de los años setenta y los trabajos posteriores dedicados a la paz y la solidaridad.
La familia anunció que sus restos serían velados el jueves 8 de octubre y trasladados el viernes al Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
Yacaré Manso presenta Un poco demasiado, su octavo trabajo discográfico, un álbum de diez canciones que marca un regreso a sus raíces de rock y pop sin abandonar su identidad como cantautor. Producido por el propio Manso junto a Víctor Volpi, el disco cuenta con la participación de Kevin Johansen, Los Tipitos, Vale Acevedo y Bersuit, además de "Lulo" Isod en batería y Juan Gigena Ábalos en guitarra.