Tres experiencias piamontesas (II)
Maison Musique
Un ejemplo de militancia fue sin lugar a dudas la de Franco Lucà (1949-2008) de cuya iniciativa nació Maison Musique, un centro integral destinado a la música en la ciudad piamontesa de Rivoli.
Un ejemplo de militancia fue sin lugar a dudas la de Franco Lucà (1949-2008) de cuya iniciativa nació Maison Musique, un centro integral destinado a la música en la ciudad piamontesa de Rivoli.
Rivoli es una pequeña ciudad en el Piamonte italiano de poco más de 50.000 habitantes. En ella se encuentra Maison Musique, un complejo destinado a la música.
El edificio fue construido en 1907 y diseñado por Eugenio Mollino como Matadero frigorífico para el abastecimiento de carne en Rivoli y sus alrededores y ésta fue su función hasta 1991 cuando la dura normativa alimentaria europea obligó al cese de las actividades. Más tarde el edificio fue restaurado y cedido por la municipalidad en mayo de 2004 al Centro Regionale Etnografico Linguistico para su explotación como centro cultural.
Este complejo de estilo arquitectónico fiel al Art Nouveau industrial de principios del siglo XX, ocupa cinco mil metros cuadrados y está formado por un edificio elipsoidal alrededor del cual se disponen cuatro edificios de servicios.
Maison Musique —su nombre no engaña— es una casa destinada a la Música en todos sus aspectos. Así, el patio del antiguo matadero se convierte en una plaza cubierta donde ahora hay un auditorio polivalente, con un escenario perfectamente equipado y una sala con una capacidad de más de 400 asientos, donde se programan entre 15 y 20 espectáculos al mes.
La zona de conciertos, como un ágora, está rodeada por las puertas de las áreas de servicio que desembocan en él en una simetría perfecta. Ahí están, por ejemplo; el Musicarium, una sala donde se presenta un mágico espectáculo con instrumentos musicales; el museo de instrumentos, parte de la colección privada de Franco Lucà; y los estudios de grabación, dotados con los más modernos sistemas digitales y donde es posible grabar un CD a precios muy bajos.
El complejo tiene también un archivo con miles de discos, discos compactos, casetes, cintas, videos, libros, fotografías, partituras y otros materiales impresos que son públicamente consultables con cita previa.
La Maison atiende también todo tipo de formación: cursos de danza, de canto, de instrumentos populares, de técnico de sonido, de archivística musical, para maestros e incluso para navegar por Internet.
Disponen de restaurante, bar e incluso un cómodo y limpio albergue —lo digo por experiencia— para los músicos que se encuentren en gira.
Por hacer, hasta hacen vino con nombres tan sugerentes como “Maison Tango”, “Maison Folk”, “Maison Jazz” o “Maison World”.
En Maison Musique se respira paz y orden. Pero también el combustible para que este tipo de cosas funcionen: vocación, solidaridad, complicidad, locura y militancia.
Y por encima de todo se respira música en estado puro, ya no como arte, sino como filosofía de vida.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.