52 Festival de Folclore de Cosquín 2012 (Tercera luna)
Los climas de Jairo ganaron la tercera noche de Cosquín
El cordobés Jairo asumió el concierto central de la tercera noche del 52do. Festival de Folclore de Cosquín y -a diferencia de la explosión a la que apostaron Oscar Palavecino y Abel Pintos en las jornadas previas- ofreció una diversidad de climas que fue bien recibida por el público.
El cordobés Jairo asumió el concierto central de la tercera noche del 52do. Festival de Folclore de Cosquín y -a diferencia de la explosión a la que apostaron Oscar Palavecino y Abel Pintos en las jornadas previas- ofreció una diversidad de climas que fue bien recibida por el público.
Cacho Buenaventura invitó a Jairo para cantar juntos «Virgen india».
© Pedro Castillo/La Voz
Télam - Jairo transitó un recorrido musical sólido pero sin sorpresas, apoyado en su buena condición vocal y un repertorio ecléctico del que a veces enfatiza el costado menos valioso.
En esta oportunidad, el trovador cordobés logró sacarle rédito a su cancionero de raíz folclórica y se lució con La olvidada (Agustín Carabajal) y la Oración del remanso (Jorge Fandermole).
El momento de mayor interacción con el público fue enhebrado a través del drama de El ferroviario y de la riqueza percusiva de Antiguos dueños de flechas.
"No sentí peso alguno por ocupar el espacio central. Me interesa el fenómeno artístico, no el estadístico. Mi trabajo es igual para una persona o para mil", expresó el cordobés a Télam.
La tercera luna de Cosquín ofreció una programación con muchos momentos opacos del que fueron una excepción —notable pero fugaz— el dúo entre el mendocino Jorge Marziali y la entrerriana Marita Londra y el santiagueño Motta Luna.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.