Publica un nuevo disco-libro
Luis Delgado: «La música profesional camina hacia un lento fundido a negro»
El compositor e intérprete Luis Delgado, que acaba de publicar un disco-libro junto a sus amigos Javier Bergia y Javier Paxariño, ha entonado una elegía sobre la industria de la música y su profesión, que en estos tiempos de crisis y eclosión tecnológica "camina a un lento fundido a negro".
El compositor e intérprete Luis Delgado, que acaba de publicar un disco-libro junto a sus amigos Javier Bergia y Javier Paxariño, ha entonado una elegía sobre la industria de la música y su profesión, que en estos tiempos de crisis y eclosión tecnológica "camina a un lento fundido a negro".
Luis Delgado presentaun disco-libro junto a sus amigos Javier Bergia y Javier Paxariño.
EFE - "Es un negocio prácticamente desaparecido. Si sacamos un disco será por la inercia del creador, pero es un soporte físico que se encuentra en unas vías de extinción rapidísimas", ha reflexionado Delgado, afincado en Urueña (Valladolid), donde compone, graba y dirige los museos de la Música y del Gramófono.
La situación actual de crisis económica "abocará inevitablemente a la desprofesionalización. La siguiente generación difícilmente se dedicará a la música", ha pronosticado uno de los tres autores de En la sombra de la utopía (Mandala Ediciones), diez temas que simbolizan un canto al diálogo y entendimiento entre civilizaciones.
"Históricamente se ha demostrado que la música es un instrumento de comunicación muy interesante. No es nuevo que israelíes y palestinos han compartido un mismo proyecto musical. Por eso, donde hoy se comparte una misma emoción mañana puede ser un diálogo", ha asegurado hoy en un encuentro con periodistas.
En la misma línea, ha recordado la experiencia de colegas suyos en Argentina "cuando lo del corralito" financiero: "entonces la gente se refugió en las artes".
Al margen del espíritu, la industria del sector no atraviesa un buen momento, "y ya se sabe: cuando baja la línea de flotación, la crisis afecta a los más débiles, que es la música alternativa", ha insistido en su discurso apocalíptico.
Dos años de plazo ha pronosticado Luis Delgado como un "compás de espera" para que, después de treinta años de subvenciones estatal, autonómica e institucional, "el mercado de los conciertos vuelva a tomar contacto con el mundo real".
El apoyo oficial durante las últimas décadas engullió el antiguo circuito privado hasta hacerlo desaparecer "y ahora debe volver a regenerarse", ha opinado.
"Habrá un compás de espera, un espacio en blanco con apenas música en directo y se tendrá que sanear todo hasta situarse en una posición razonable como la existente en Europa, donde el sector privado explota los espacios públicos", ha matizado.
Los conciertos a pequeña escala, con medio centenar de personas, se perfilan como los primeros pasos para esa reubicación del mercado, al estilo de los 'home concert' que proliferan en los Estados Unidos, ha puesto como ejemplo.
Luis Delgado, compositor permanente del Planetario de Madrid y habitual colaborador del Teatro de la Abadía y del Centro Dramático Nacional, ha explicado que En la sombra de la utopía, su nuevo disco-libro, es un trabajo realizado entre amigos y que ha sido gestado durante los últimos cuatro años.
Uno de los temas, el titulado Utopía, introduce fragmentos de discursos pronunciados por Mahatma Ghandi, Albert Einstein y Teresa de Calculta como referentes de sintonía, civilidad, tolerancia y un ecumenismo que también se expresa a través de la gran riqueza tímbrica de las composiciones, lograda a partir de una gran variedad de instrumentos, de los cinco continentes, con que han sido interpretadas.
El disco-libro se completa con una selección de textos de poetas, filósofos y narradores seleccionados por los propios autores, y en el mismo han participado también como artistas invitados Joaquín Díaz, Luis Paniagua y Amancio Prada.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.