Sobre el premio BarnaSants
María Santucho y Víctor Casaus.
Es una alegría y un honor recibir el Premio BarnaSants 2012 por diversas razones.
Por una parte, en primer término, debo dedicarlo y compartirlo con María Santucho, con quien hemos fundando en estos años A guitarra limpia y otros espacios del Centro Pablo de la Torriente Brau que han sido el eje del activismo cultural que este premio reconoce: la nueva trova, el arte digital, el diseño gráfico, la producción editorial, las nuevas tecnologías, la memoria... Junto a María están los integrantes de ese "pequeño ejército loco del Centro Pablo" que han hecho posible que los creadores de esas manifestaciones citadas hayan encontrado espacios de difusión, debate y reflexión sobre sus respectivas obras.
El trabajo que hemos realizado durante estos quince años me ha traído otra alegría excepcional: conocer y compartir con esas comunidades de artistas --la mayoría de ellos jóvenes-- que han apostado junto a nosotros a favor de la imaginación y la belleza. Ellos y ellas han hecho posible la existencia de esos sueños, de esos programas culturales que hemos desarrollado y defendido juntos durante tres lustros.
Este Premio BarnaSants viene, además, de los territorios del compromiso con la canción que nuestro amigo Pere Camps ha mantenido, a golpes de pasión y de inteligencia: el Festival de BarnaSants es uno de los principales eventos que defienden la poesía y la calidad musical, la ética de la creación artística y los sueños de un mundo mejor. En todas esas cosas somos cómplices eternos de Pere y del Festival. Y por todas esas cosas este Premio late fuerte y felizmente de lado izquierdo del pecho. Como debe ser.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.