RETRATOS DE CANTANTES
KIKO VENENO
KIKO VENENO
© Juan Miguel Morales
Kiko Veneno grabó en el 77 con los hermanos Amador (Raimundo y Rafael) un disco que marcó historia: "Veneno". Una propuesta sorprendente, refrescante y sincera de acústico pop aflamencado. Compone por esa época la rumba "Volando voy" que populariza Camarón. A partir del 82 edita en solitario discos irregulares. Con acento andaluz -aunque nació en Figueres (Girona)- busca en el pop y el rock su propio lenguaje. Y lo consigue con éxito a partir de los 90. La edición de buenos trabajos y la atención del público convierten a Kiko Veneno, hoy, en todo un clásico.
Algunos discos: "Seré mecánico por ti" (CBS, 82), "El pueblo guapeao" (Twins, 89), "Échate un cantecito" (BMG Ariola, 92), "La familia Pollo" (RCA, 00).
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.