En el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau
Frank Delgado vuelve al espacio «A guitarra limpia»
Historias acústicas es el título del concierto que el trovador Frank Delgado ofrecerá el próximo sábado 30 en el tradicional espacio A guitarra limpia, en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau de La Habana.
Historias acústicas es el título del concierto que el trovador Frank Delgado ofrecerá el próximo sábado 30 en el tradicional espacio A guitarra limpia, en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau de La Habana.
Frank Delgado en «A guitarra limpia»
AIN - Frank Delgado ofrecerá este sábado en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau un concierto titulado Historias acústicas en el que tendrá como invitados a Yibrán Rivero, tres y guitarra; Talía Quiala, flauta; Riger Pérez, en la percusión y a Miguel Valdés, en el bajo, precisaron los organizadores de la cita.
Fijado para las cinco de la tarde, el encuentro será una oportunidad para disfrutar de lo más novedoso del repertorio de este compositor e intérprete, quien en sus temas refleja la realidad cotidiana con letras que llaman a la reflexión.
El espacio A guitarra limpia, que acoge el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau desde noviembre de 1998, reúne a trovadores cubanos de diferentes estilos y generaciones en conciertos que se realizan en el patio de la institución, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad, en La Habana Vieja.
En la sede del concierto —segundo que Delgado realiza en este espacio— también se expondrán obras de los artistas de la plástica, Eduardo Miguel Abela y Adrián Cuba.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.