«A cuatro y voz»
Cecilia Todd: el regreso de la voz de Venezuela a la Argentina
Con un canto que concilia los oficios del investigador y el divulgador, la venezolana Cecilia Todd, que anoche ratificó su estrecho vínculo con la Argentina en el Café Vinilo de Palermo, se convirtió en una voz continental que proyecta la diversidad del folclore popular de su país.
Con un canto que concilia los oficios del investigador y el divulgador, la venezolana Cecilia Todd, que anoche ratificó su estrecho vínculo con la Argentina en el Café Vinilo de Palermo, se convirtió en una voz continental que proyecta la diversidad del folclore popular de su país.
Cecilia Todd
© María Birba
Télam/Laura Ferré - Con una dirección estética irrenunciable, que no negocia el sentido territorial de la música, Cecilia Todd, de 62 años, inauguró un ciclo de siete conciertos en Buenos Aires sin necesidad seducir al público con desvíos del consecuente derrotero forjado durante años.
En un gesto que se insinuaba, el concierto anunciado como presentación del disco Niño Jesús de Merey (2012) —una selección de canciones populares venezolanas navideñas— asumió un rumbo más ambicioso e imprevisible.
En ese punto, el formato solitario de Todd con su cuatro, sin los timbres que la suelen acompañar (bandola, mandolina, piano y percusión), allanó el camino para improvisar parte del repertorio y saltar, hacia adelante y atrás, en la línea de tiempo.
Ante la ausencia de ese apoyo instrumental, Todd apeló a la sonoridad del cuatro venezolano como modo de conciliar el espíritu de la tonada, el polo, el joropo, el vals, la décima, o cualquier otro de los ritmos de su país.
En medio del vaivén temporal que propuso, Todd ofreció tanto su emblemático Pajarillo verde y también se animó a estrenos como Arpa viajera.
Pajarillo verde, precisamente, fue el título del primer disco de la venezolana (1974), que grabó en la Argentina y en compañía de Domingo Cura, Horacio Corral y Cacho Tirao.
Con la presencia en el escenario de la española Magdalena León, otra voz del folclore latinoamericano, entregó a dúo La tórtola, un canto de paradura incluido en su último álbum.
Y enseguida consumó un guiño al gusto adquirido del público con polo margariteño El cantar tiene sentido.
También interpretó Tonada para dos tristezas, una popular composición de Ignacio Izcaray que canta mucho aquí y disimula en su propio país, acaso por estar asociada a otros intérpretes.
Todd extenderá su presencia en la Argentina en otros seis conciertos, todas las noches —hasta el viernes 31— desde las 21 en el escenario de Gorriti 3780 de Café Vinilo, en Palermo.
El espectáculo "En solitario" estará alimentado, sin embargo, por la colaboración de otros artistas afines entre los que aparecerán Teresa Parodi y Luis Pescetti.
Esta noche desde las 21, en su segundo concierto del ciclo, Todd trazará un diálogo con el folclore argentino con la presencia como invitada de la cantante Mora Martínez, del trío Aymama.
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