En el Teatro Sha
Maslíah y Fattoruso presentaron «Montevideo ambiguo»
Los músicos uruguayos Leo Maslíah y Hugo Fattoruso, sobresalientes compositores a nivel internacional, presentaron el pasado sábado en el Teatro Sha de Buenos Aires, un recital donde conjugaron la versatilidad de dos pianos, juego de voces, cruces estilísticos y una buena dosis de humor.
Los músicos uruguayos Leo Maslíah y Hugo Fattoruso, sobresalientes compositores a nivel internacional, presentaron el pasado sábado en el Teatro Sha de Buenos Aires, un recital donde conjugaron la versatilidad de dos pianos, juego de voces, cruces estilísticos y una buena dosis de humor.
Leo Maslíah y Hugo Fattoruso.
Télam/Juan Rapacioli - El concierto, denominado Montevideo ambiguo, ya que según Leo Maslíah "son como dos sentidos diferentes de Montevideo reunidos en una sola muestra", comenzó con una bella milonga de Hugo Fattoruso arreglada por el autor de Corriente alterna.
Y siguió con la primera humorada de la noche, una versión del tango Uno, de Mariano Mores, con las frases musicales estiradas, titulado Uno coma cinco, donde Maslíah demostró su capacidad para desarmar una melodía y Fattoruso se lució con el acordeón.
Después, Fattoruso, cálido y cordial, se retiró del escenario para dejarlo a Maslíah, siempre inmutable, quien ofreció parte de su enorme repertorio musical, cruzado por la formación académica, la tradición popular y el humor absurdo.
Así fueron apareciendo temas como Respuestas a un joven poeta, una milonga donde un editor le contesta duramente a un aficionado a la poesía; Zamba del desfasado, una bella canción con los verbos mal conjugados; y Película ciega, una impresionante pieza clásica que el autor definió como el reverso del cine mudo.
Luego llegó Argumentos tendientes a una fundamentación de por qué te amo, una extraordinaria canción de Maslíah, donde apareció por primera vez la guitarra, mientras que Fattoruso agregó las texturas y matices con el piano eléctrico.
Después, Fattoruso se sentó al piano de cola para interpretar algunas de sus creaciones, muchas de ellas marcadas por el uso de las métricas irregulares, como la pieza Mi prima Mabel, donde se percibe un impecable equilibrio de formas tradicionales y de irrupciones estéticas.
Hacia el final, el ex integrante de Los Shakers y del Opa Trío, deslumbró con una versión de Tierra virgen, compuesta por Carlos Morales y Eduardo Méndez, y, para terminar, se impuso con una explosiva versión de La Papa, tema creado junto a su hermano Osvaldo, donde, a dos pianos, se podía percibir una secuencia similar a las de Steve Reich.
Los compositores, referentes indiscutibles de la música rioplatense, se despidieron ante los prolongados aplausos del público y regresaron para hacer como bis una bella canción de Maslíah, Biromes y Servilletas, donde el autor tocó el piano eléctrico y Fattoruso le puso voz.
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