Novedad discográfica
Gabo Ferro y Luciana Jury, juntos en «El veneno de los milagros»
El prolífico cantautor Gabo Ferro mostrará el sábado a las 21 en el ND Teatro (Buenos Aires, Argentina), El veneno de los milagros, el singular encuentro con la vocalista Luciana Jury que dio forma a un repertorio inédito sobre el que los dos se lanzaron" como una sola voz, como una sola guitarra", según define el músico.
El prolífico cantautor Gabo Ferro mostrará el sábado a las 21 en el ND Teatro (Buenos Aires, Argentina), El veneno de los milagros, el singular encuentro con la vocalista Luciana Jury que dio forma a un repertorio inédito sobre el que los dos se lanzaron" como una sola voz, como una sola guitarra", según define el músico.
Portada del disco «El veneno de los milagros» de Gabo Ferro y Luciana Jury.
Télam – "El veneno de los milagros", la experiencia que reúne el lirismo de Gabo Ferro con el aire folclórico de Luciana Jury, resulta una experiencia estética que estalla desde las personales e intensas performances vocales de ambos.
"Su voz y la mía tienen un origen común y perdido, como milenario, y además ella siente muchas cosas en lo performativo que a mí también me pasan", describe Ferro durante una entrevista con Télam.
Al sol del mediodía, calmo y reflexivo para indagar en este vínculo con la hacedora de Canciones brotadas de mi raíz y Desmesura, revela que "en un momento tenía necesidad de escribirle canciones para su voz, para su cuerpo, para su historia, cosa que hice y le mostré las canciones".
"Cuando escuché ese cancionero por Luciana —se explaya— dije 'esto no me lo quiero perder' y resulta que terminó siendo para los dos".
La obra a compartir tiene 11 estaciones, entre ellas las notables Una deuda del bien, Estamos, estarás, Cuando el futuro se fue, Tantos sí para dejarte y El extrañante, donde Gabo reafirma su condición de creador único y abismal.
Pese a la inspiración que le despertó Jury, el autor de álbumes como Todo lo sólido se desvanece en el aire, Boca arriba y La primera noche del fantasma, se niega a considerarla una musa porque, explica, "la musa es alguien que te genera algo para vos y esto no era para mí, yo se lo quería regalar".
"Definitivamente —abunda— escribí mucho para su cuerpo y para su voz porque cuando Luciana canta lo hace con todo, no lo hace solo con su voz. Es un disco muy físico también y con muchas capas como su gráfica".
Y en relación al título del disco, capaz de combinar veneno y milagros, consigna que "implica una crítica a la pureza, a lo falso de ese concepto de pureza, de lo virginal, de lo racial ¿qué es puro? Si algo nos enseñó el siglo XX es ¡ojo con la pureza!".
Puesto a andar y a transitar lo intenso y lo incierto de este vínculo, comenta que a Luciana "yo no la estaba buscando. Es como las relaciones afectivas, eso aparece o no y hay que dejar que florezca. Acá la única ligazón es el amor. Nos encontramos y nos abrazamos en esto y seguiremos nuestros caminos y volveremos a encontrarnos".
"Estamos juntos y separados y aunque no me gusta la metáfora de que un disco es como un hijo, siento que con Luciana parimos algo que ya es para siempre y que podemos visitar cuando queramos y así uno se siente menos solo", insiste acerca de una amalgama que llamó la atención del cineasta Carlos Saura para filmar una versión de En el fondo del mal para su película Zonda: Folclore argentino.
La fascinación con la muchacha que es hija de Jorge Zuhair Jury, guionista de la mayoría de las películas de su tío Leonardo Favio, Gabo además la funda en que "Luciana compone en vivo y el intérprete debe ser un compositor fugaz con materia dada".
Agradecido a los dioses "que se hayan encontrado en mí el autor, el compositor y el intérprete", repasa Ferro, el creador asume al menos dos posiciones para apreciar la tensión entre su obra y cómo se interpreta.
"Mis canciones son como una tela y están para ser reescritas en el vivo. Nada me gustaría más que haya intérpretes que puedan reescribir esas canciones en lo performativo porque están pensadas para ser cantadas por cualquiera, así sea voz adentro", anuncia.
Pero enseguida avisa que "hay mucho cuidado en el tratamiento del sujeto, del yo, de para qué lado explotan y mucho trabajo para desagregar y así lograr esa simpleza aparente pero que implica entender que no se puede cantar dolor afinadamente o ahogo con todo el aire".
Por si la unión con Jury y sus propios conciertos en solitario no bastaran, Gabo se apresta a cantar la ópera de Gabriel Valverde Ese grito es todavía un grito de amor, que con dirección de Rubén Szuchmacher podrá apreciarse los días 6, 7 y 8 de diciembre en el Centro Nacional de la Música (México 564, Capital).
"Estoy muy emocionado de protagonizar esa obra porque es una partitura del carajo escrita sobre 'Fragmentos de un discurso amoroso', de Roland Barthes, y con la dirección musical de Haydée Schvartz", confiesa.
Además, revela: "estamos preparando con Emilio García Whebi la primera parte de una trilogía sobre Antonin Artaud".
Al calor de esos proyectos, de su intensa discografía con siete discos solistas, de su producción literaria con dos ensayos históricos y un flamante volumen de poesía titulado Costurera Carpintero, considera que sus seguidores no son fanáticos "sino pares que disfrutan del trabajo de uno".
"Somos parientes en la angustia que nos da la libertad y ahí hay algo que te hace familia y en eso te reconocés", resume al respecto.
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