Novedad discográfica
Rozalén: «Soy muy coplera en las formas y en el sufrimiento»
Dice Rozalén de sí misma en uno de los temas de su nuevo y segundo álbum de estudio, Quién me ha visto, que hoy se publica en España, que es "fresca, coplera, sensible, hippy-pija cultureta, chica lista, libre, firme y luchadora y progresistamente tradicional".
Dice Rozalén de sí misma en uno de los temas de su nuevo y segundo álbum de estudio, Quién me ha visto, que hoy se publica en España, que es "fresca, coplera, sensible, hippy-pija cultureta, chica lista, libre, firme y luchadora y progresistamente tradicional".
Portada del disco «Quién me ha visto» de Rozalén.
EFE - "Soy muy Sara Montiel, muy coplera en las formas y en el sufrimiento", dice Rozalén de un aspecto heredado de su madre, que es "muy artista", durante una entrevista con Efe que comienza en medio de la emoción tras enterarse de que ha alcanzado su primer número 1 en ventas de álbumes en iTunes.
En esa lista, su nombre está un puesto por encima del de Alejandro Sanz, al que hace unos días teloneó en el concierto conjunto con Pablo Alborán en su tierra, Albacete, donde se inició musicalmente en rondallas y de donde le queda aún el gusto por la bandurria y ciertos giros vocales como de jota manchega.
Solo han pasado tres años desde que llegó a Madrid para estudiar Psicología y Musicoterapia, donde conoció a su productor Ismael Guijarro y donde poco después grabó su primer álbum, Con derecho a... (2013), que fue disco de oro y que le permitió ser distinguida como una de las artistas de 2014 por Cadena Dial.
"No me voy a quitar mérito, soy una curranta (trabajadora), pero sí que soy una suertuda, no paro de decir que en otra vida tuve que hacer algo muy bueno o sufrir mucho", opina.
No es de extrañar que haya decidido titular a este álbum Quién me ha visto (Sony Music), "una guasa" que se repite mucho ahora que tiene que presentarse en alfombras rojas y "vestirse bien", algo que lleva "regular", igual que la exposición pública.
"Soy menos libre para expresarme como hacía antes, por ejemplo en mi Facebook. Me gusta la política y estoy comprometida con mi entorno, pero si ahora opino sé que voy a tener consecuencias, gente que me dice que se borra de mi página porque 'le interesa mi música pero no cómo pienso' y no me apetece tener que discutir", cuenta.
Lo mejor que tiene toda esta atención, subraya a continuación, es que dispone de "un medio para transmitir un mensaje" y, como compositora, Rozalén se ha destacado desde el principio por no ceñirse solo a la temática amorosa.
"El romanticismo lo llevo regular", dice sobre Ahora, una "canción de amor" que abre el álbum y que trata sobre ella, sobre el dilema de rendirse a ese sentimiento cuando se disfruta de la independencia. "En vez de dedicada, digo que está canción es disparada, y que para encontrar la felicidad primero hay que estar bien solo, como aprendí cuando llegué a Madrid", explica.
Si en su anterior álbum dedicó un tema a los seropositivos y se hicieron célebres sus actuaciones para personas sordas, en este Quién me ha visto hay "muchas más canciones" sociales, como Berlín (que formó parte de la BSO de la película Perdiendo el norte), sobre los jóvenes forzosamente exiliados para trabajar.
"Yo tengo amigas que están fuera, lo pasan mal allí y yo las echo de menos, es así de simple", sentencia.
Asimismo, en Mi fe habla de "la pérdida de fe en la humanidad" por las fronteras, las guerras y "las cosas horribles que suceden" y que no nos quitan el apetito mientras vemos los informativos de televisión.
Este gusto por retratar temas cotidianos es un factor que la ha llevado hasta su actual nivel de repercusión, pero no el único.
"Soy una tía normal y corriente, me dicen que soy cercana, hasta mi físico es normal, no soy un pibón (mujer exuberante) de los que estamos acostumbrados a ver", destaca esta artista que también "ha picado mucho" en actuaciones en salas desde los 16 años, a veces solo ante 20 personas y sin cobrar.
El 23 de septiembre inicia en Burgos su nueva gira, que pasará por otras ciudades como Sevilla (22 de octubre), Madrid (13 de noviembre) y Valencia (26 de noviembre).
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
El Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste concederá este viernes 11 de septiembre de 2026 el "Premio Salvador Allende" a Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a una trayectoria vinculada a la cultura, la defensa de la democracia y los derechos humanos y a su relación con América Latina. La ceremonia tendrá lugar a las 17:00 horas en la Sala Igea del Palazzo Mattei di Paganica, sede histórica del Instituto de la Enciclopedia Italiana Treccani, en Roma, en colaboración con la Enciclopedia Italiana Treccani-Fundación Treccani Cultura.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.