Novedad discográfica
Fernando Cabrera vuelve a la Argentina y canta a Mateo y Darnauchans
El cantautor uruguayo, voz esencial de la canción rioplatense contemporánea, transita un año particularmente intenso que incluye la edición de un libro con su biografía y su regreso a la Argentina para presentar un disco en vivo, donde homenajea a dos figuras de la música popular de su país.
El cantautor uruguayo, voz esencial de la canción rioplatense contemporánea, transita un año particularmente intenso que incluye la edición de un libro con su biografía y su regreso a la Argentina para presentar un disco en vivo, donde homenajea a dos figuras de la música popular de su país.
Portada del disco« Cabrera canta Mateo y Darnauchans» de Fernando Cabrera.
Télam - El cantautor uruguayo Fernando Cabrera, voz esencial de la canción rioplatense contemporánea, transita un año particularmente intenso que incluye la edición de un libro con su biografía y su regreso a la Argentina para presentar el jueves en el teatro Picadero (Enrique Santos Discépolo 1857) Cabrera canta Mateo y Darnauchans, un disco en vivo en donde homenajea a dos figuras de la música popular de su país.
"Este es un año muy fuerte para mí, me pasaron tantas cosas grosas...", comentó en charla con Télam Fernando Cabrera, que comenzó el 2016 como director artístico de un homenaje a Alfredo Zitarrosa, y continuó con la presentación de un álbum en el que se apropia de un puñado de canciones de dos ídolos de su adolescencia, Eduardo Mateo (1940-1990) y Eduardo Darnauchans (1953-2007), junto a quienes compartió escenarios y grabaciones.
Si bien es reconocido en su faceta de compositor, aquí se concentra en el rol de intérprete, revisa el pasado, rescata a sus mayores influencias, y comparte la obra de estos emblemas de la música uruguaya que en Argentina, especialmente la de "Darno" —como se lo llama en el país charrúa—, es prácticamente desconocida.
El disco registra un recital que ofreció en agosto de 2015 en el teatro El Galpón de Montevideo, como parte de los festejos de su 65 aniversario. "Me invitaron a hacer un recital en esa sala, donde tanto Mateo como Darnauchans tuvieron un vínculo en distintos momentos de su vida. Son dos ídolos de mi adolescencia", expresó.
Canciones que venía haciendo de manera esporádica en sus recitales y que eligió "porque son los que más me gustaban y los que me quedan más cómodos", integran esta placa en la que se lo puede escuchar solo con su guitarra, y en algunos pasajes custodiado por su compañero Eduardo Lombardo (percusión, guitarra y voz), que en calidad de invitado se integra a ese universo poético y sutil.
Si hay algo que entusiasma a Cabrera es precisamente difundir la música de 'Darno': "Era un gran melodista y cantante, murió muy joven pero dejó una obra de una originalidad inmensa. Era un hombre ligado a la literatura, de hecho estudió Letras en La Plata. En Uruguay era muy importante, en Argentina no es nada conocido, me gustaría mucho que la gente empiece a tener sus discos", expresó.
"El empezó un poquito antes que yo, era tres años mayor, pero ya a los 18 años había grabado su primer disco —continuó—. Yo tenía 15 y lo escuché por la radio. Tuve el gusto de conocerlo, siempre me sentí muy cercano a su obra, hay algo suyo en mí. Fue muy paternal conmigo, era de aconsejarme, de transmitirme todos sus conocimientos, sus experiencias".
Cabrera, quien lleva 35 años de trayectoria y conoció la popularidad hace unos 12 años para erigirse en un faro para muchos músicos argentinos, también se refirió a Mateo. "Era otro ídolo mío, era mayor que yo, cuando era adolescente lo pude conocer y trabajamos juntos. Él era más loco, muy bohemio, aprendí mucho a su lado", acotó el autor de El tiempo está después, La casa de al lado y Un par.
El disco homenaje contempla temas de diferentes etapas de la vida musical de estos dos emblemas de la música uruguaya e invita a escuchar en su voz y en tono minimalista grandes canciones entre las que se cuentan Como los desconsolados, Final, Épica y El instrumento de Darnauchans; y Hoy te vi, El príncipe azul, Remedio e’ yuyo y Lo dedo negro, dedicada a Rubén Rada, de Mateo.
En cuanto a cómo vive la experiencia de trabajar junto a Edu Lombardo, dijo: "Es un gran músico, un gran renovador del género murga y un gran percusionista, tenemos una amistad de muchos años y trabajar con él es lo más fácil que hay, es un tipo muy dotado que en los últimos años empezó a hacer sus canciones".
Con 59 años y en plena actividad, el músico manifestó su felicidad ante la edición de Cabrera según Cabrera, una suerte de biografía realizada en base a "largas y dilatadas charlas" que el artista mantuvo con Jorge Temponi y Andrés Pompillón: "En el libro yo hablo de principio a fin, está todo dicho por mí, hay un análisis de discos y canciones, ojalá salga también en la Argentina, tenemos que convencer a algún gerente", apuntó.
En medio de tanta actividad, se hizo un tiempo para hacer lo que lo más le gusta, canciones. "No hay nada que se le acerque a la felicidad de hacer una canción nueva, y después de mucho tiempo hice cuatro temas que voy a estrenar. Es lo más lindo que hay, cantar y tocar la guitarra, lo hago desde los seis años. Para ser feliz cantando no hace falta ser profesional, me refiero a que uno puede ser feliz cantando en un asado o entre amigos", subrayó.
En cuanto al gran crecimiento de la música popular uruguaya de los últimos años, Cabrera se lo atribuyó a que "al ser Uruguay un país chiquito, es raro que un músico pueda vivir de la música, al no tener esa especie de relación con el dinero, te libera. Nunca tenés un éxito, nunca vas a repetir una fórmula, todo lo hacés por amor a la camiseta".
En su caso, aseguró que el hecho de ser hoy más popular no lo cambió en absoluto: "Fue algo muy progresivo y muy lento, mi mente no cambió, me siento igual que cuando tenía 20 años, ya nada me puede sorprender, yo sigo haciendo música igual", concluyó.
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