Premis Nacionals de Cultura 2017
Raimon, Premio Nacional de Cultura 2017
El trovador valenciano Raimon ha recibido de manos de Carles Puigdemont, presidente del gobierno catalán, el Premio Nacional de Cultura que cada año otorga el CoNCA (Consell Nacional de la Cultura i de les Arts) que cada año premian trayectorias consolidadas, talentos en alza y el impulso para la creación de nuevos públicos.
El trovador valenciano Raimon ha recibido de manos de Carles Puigdemont, presidente del gobierno catalán, el Premio Nacional de Cultura que cada año otorga el CoNCA (Consell Nacional de la Cultura i de les Arts) que cada año premian trayectorias consolidadas, talentos en alza y el impulso para la creación de nuevos públicos.
Raimon durante su breve discurso en la entrega del premio.
Raimon ha recibido el Premio Nacional de Cultura 2017 por su dilatada trayectoria como cantante y autor, según los organizadores de los premios.
En los últimos cincuenta años ha hecho de la canción un vehículo expresivo de la obra de grandes poetas de nuestra tradición medieval y a la vez de una concepción de la cultura donde el lirismo y la búsqueda de la belleza confluyen con un claro compromiso social y cultural que ha transformado en símbolo los valores de libertad y reivindicación de los derechos colectivos de los pueblos.
Sus canciones, plenamente vigentes hoy, se han arraigado a la cultura catalana de las últimas décadas y unen varias generaciones.
En su breve discurso Raimon reprochó al presidente de la Generalitat (gobierno catalán) Carles Puigdemont —quien le acababa de entregar el premio y asentía con la cabeza— que no hubiera asistido a ninguno de sus 12 conciertos de despedida: "Quiero expresar mi sorpresa por el hecho de que ni el presidente ni el vicepresidente de este país (Cataluña), ni el señor Rajoy ni la señora Sáenz de Santamaría (presidente y vicepresidenta del gobierno español, respectivamente), no hayan encontrado un hueco para asistir durante este mes de mayo a ninguno de los 12 recitales que he hecho el Palau de la Música Catalana de Barcelona".
"Quería decirlo, y ya está dicho", añadió con su habitual ironía.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.