Novedad editorial
«Después de vivir un siglo», una biografía de Violeta Parra
En el centenario del nacimiento de Violeta Parra, y en el quincuagésimo aniversario de su muerte, Lumen publica Después de vivir un siglo de Víctor Herrero, una biografía completa de la cantante y poeta chilena. Un libro que desmitifica al personaje para hacer comparecer a la persona, a la mujer atrevida, iracunda, pero sobre todo al genio inigualable de Violeta Parra.
En el centenario del nacimiento de Violeta Parra, y en el quincuagésimo aniversario de su muerte, Lumen publica Después de vivir un siglo de Víctor Herrero, una biografía completa de la cantante y poeta chilena. Un libro que desmitifica al personaje para hacer comparecer a la persona, a la mujer atrevida, iracunda, pero sobre todo al genio inigualable de Violeta Parra.
Portada del librio «Después de vivir un siglo» de Víctor Herrero.
Mucho se ha dicho y escrito acerca de Violeta Parra, pero, ¿fue realmente la campesina pobre del sur de Chile que llegó al estrellato universal contra viento y marea? ¿Por qué solo a los treinta y cinco años comenzó a existir la artista que todos conocemos? ¿Cómo surgieron esas canciones de protesta que se adelantaron a su tiempo hasta volverse himnos legendarios? ¿Por qué y cómo decidió quitarse la vida en febrero de 1967?
Esos y muchas otros interrogantes encuentran respuesta en Después de vivir un siglo, esta biografía Violeta Parra escrita por Víctor Herrero, quien ha investigado exhaustivamente los archivos legales y la prensa de la época, y ha recogido durante dos años testimonios vitales, incluidas las memorias inéditas del gran compañero de Violeta, Gilbert Favre, que desvelan muchas incógnitas de la artista, y nos permiten seguir sus pasos en Chile, pero también en Buenos Aires, París y Ginebra.
Víctor Herrero logra mostrar a la mujer detrás del mito, y el tiempo que le tocó vivir. Ahí están su rechazo combativo al franquismo español, su ambivalencia con el peronismo argentino y su compromiso inquebrantable con la justicia social. Todo eso cuenta Después de vivir un siglo, el espléndido retrato de una mujer atrevida, difícil, pero siempre dispuesta a darle gracias a la vida.
Víctor Herrero Aguayo es periodista, editor y consultor de comunicación. En 2001 se graduó con el Máster en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia, en Nueva York. Es profesor de la Universidad de Chile y autor de Agustín Edwards Eastman (Debate, Chile, 2014), la biografía desclasificada del dueño de El Mercurio, obra que en 2015 ganó los dos mayores premios literarios de Chile.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.