Trago de ron
y el “Santo Oficio” del Congreso,
formados en la cola del progreso,
sonaron gritos del dolor que nadie oyó.
Que no alcanzó a reordenarse “El Orden”,
que en vez de poner el orden
dio la orden de formarse y redimirse.
—Resígnese Señor:
Que hay que seguirle el juego al impostor.
La política es caricatura
disfrazada con nombres de animales,
donde tú no eres tú,
donde el alma es torpe,
y millones de pobres se juegan la vida perdiendo.
—Y pasa
—¿Que pasa?
—Que ha pasado y pasa
—Deja que pase...que pase..,
—¿Que pasa?
—Ya, ya pasó señor,
ya ve como aquí nunca pasa nada.
Y yo que te tengo que oír.
Y que tengo que aplaudir tus ganas
de verte haciendo más pobre al pobre.
Si te merezco o no te merezco lo sabe el diablo.
La Carta Magna en mi ciudad
no garantiza que me salga el Sol.
Cantando me busqué un alivio
como el cielo, como un trago de ron.
(2004)
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