Piedra negra
aquello que llamamos la realidad.
Y ni siquiera un artista revolver de estrella
sabe algo de ella.
La realidad ya no es un privilegio
es lo que nos sucede al andar.
Sólo al andar,
sólo al andar.
Pues los artistas atacan su piedra
con símbolos que no entendemos.
Se sientan a mirar su piedra y nos hablan de sueños
de sueños y sueños.
Estamos todos frente a una piedra
tratando de romperla
con la mirada y no pasa nada, no pasa nada.
Estamos solos frente a una piedra
tratando de moverla.
No
¡no!
Y los filósofos dicen que la piedra ya se rompió
y no lo vemos.
Se sientan a mirar su piedra y nos hablan de lejos
de lejos, de lejos.
Y los políticos dicen que todas las piedras
son del color de ellos.
Se sientan a mirar su piedra y nos hablan del pueblo
del pueblo y del pueblo.
Estamos solos frente a una piedra
tratando de moverla
con la mirada y no pasa nada
no pasa nada.
Estamos todos frente a una piedra
tratando de romperla.
No
¡no!
Y los hombres de la religión dicen
que todas las piedras serán de Dios.
Se sientan a mirar su piedra
y nos dicen lo que debemos, lo que no.
Estamos todos frente a una piedra
tratando de moverla
con la mirada y no pasa nada
no pasa nada.
Estamos solos frente a una piedra.
Frente a una piedra negra.
No, no
no, no
no,
no,
¡no!
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.