Otro nuevo planeta
los primeros datos muestran condiciones habitables
una atmósfera perfecta H2O.
Me he ofrecido voluntario al viaje tripulado
y tan solo he pedido que viajaras tú conmigo
dada tu gran experiencia espacial
y solo falta tu permiso y empezar la cuenta atrás.
Un pedazo de cielo, cien años luz
donde no hay invierno, Norte ni Sur
no existen los mapas de la constelación
será como en los días de aquel vuelo hacia Marte.
No hay peligro de asteroides en el nuevo paraíso
perderíamos contacto con la vieja madre Tierra
otra Luna hechizaría nuestro amor
y cuantos años en secreto
preparando esta misión.
Y solo falta tu permiso y empezar la cuenta atrás…
(2007)
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.