Rogativa de agua
que nos conserve en Región,
que aunque en tiempo
fuimos Reino
no nos dejan ser Nación,
y a San Lorenzo el tostado
encima del tostador
que nos guarde de romanos
de Madrid o Nueva York.
Y a San Féliz y a San Voto
que cuiden lo nuevo
y arreglen lo roto.
Y a la humilde Santa Engracia
muerta por la tradición
que nos preserve las aguas
de tanta especulación.
Y a San Braulio el estudioso
que espante de alrededor
a todos los "ilustrados"
que se agarran al sillón.
Al Lamberto el sin cabeza
y a Tremedal de Teruel
que vigilen desde arriba
lo que nos quieren traer.
Y a San Varelo el ventoso
que ventolee en el cielo
a los que quieren meternos
tantos líos por el suelo.
Entre los Santos y Santos
y Vírgenes de Aragón
que nos echen una mano
a defender la Región
de tanto proyecto nuevo
de hacer especulación
y que a la larga producen
soledad y emigración.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.