Primera luna
cubre mi sueño de ti
que es el frío de mi pecho
que no me deja dormir.
Madre luna dame abrigo
muerde el filo de mi sed
que en la piedra que es mi lecho
el silencio es otro ser.
Luna de esta noche larga
vuelve tu cara a mi ayer
cuéntame como he cambiado
dime cómo he de crecer.
Luna madre milenaria
dime cómo he de volver
cual será mi casa
dime cuando lo sabré.
En el fondo de la tierra
vibra un cántaro de luz
el latido del pasado
en su barro vive aún.
En el cause de aquel río
quiero volver a vivir
ser guijarro del sonido
y con sus aguas fluir.
Esta canción está inspirada en una montaña sagrada en Malinalco, México.
Un hombre de la tierra llamado Martín Yaotzín me condujo hasta allí hace cinco años.
Antiguamente los guerreros mexicas ascendían a la montaña a buscar una visión, a elevar sus rezos y conocer su espíritu. Permanecían en silencio y en total ayuno, sin probar alimento ni agua por cuatro días y cuatro noches.
Me quedé allí una noche haciéndome preguntas e imaginando las preguntas que ellos se habrían hecho en soledad. Sentí que de alguna manera las preguntas eran las mismas y no tenían tiempo.
Al volver a mi tierra escribí "Primera luna".
No imaginaba que cinco años después, durante este verano, yo también iba a subir a la montaña en Chile e iba a "acostar mi vida en la tierra" durante cuatro días y cuatro noches, en busca de mi propia visión.
Esta canción es entonces un rezo y un agradecimiento a la montaña, al árbol que me dio sombra, a Carmita, Haroldo, Claudio, Sole, Julián, Isa y a todos los apoyos y compañeros de búsqueda.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.