Campesino, has de traer el sol
desnudo y bello quiere nacer
el nuevo día que oliendo a pasto
canta en el parto de una mujer.
Y entre vasijas de dulce miel
hará el primer dibujo a sus pies.
El muchachito será gramilla
cuando la trilla, cuando la mies.
Campesino, has de traer el sol
con el sonido de tu corazón.
Campesino, con tu voz darás
un golpe claro por la libertad.
Y con el viento que mece el trigal
vendrá tu voz abriendo en dos el mar.
Y la mañana, con miles de hombres,
será la lumbre que iluminará.
El huerto entero se pondrá un collar
cuando tu niño comience a andar.
Y entre cebollas, tiernas verduras,
su piel oscura te hará cantar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.