El hambre de la soledad
La luna pintaba un riachuelo amarillo.
Y el hambre de la soledad
se comía el alma de los que quedaban atrás.
Tus últimos besos mordían, dolían.
Aquel bandoneón agrandaba la herida.
Y el hambre de la soledad
se comía el alma de los que quedaban atrás.
Si yo pudiera lo imposible,
y, en un pase de galera,
retornar la primavera
que perfuma mansamente en este vals,
daría todo lo que he sido,
lo ganado y lo perdido,
por saber en qué camino
decidiste no volver ya nunca más.
A veces regreso a los muelles dormidos.
Hay cosas que aún no ha matado el olvido.
Y el viento parece llorar
esta melodía de los que quedamos atrás.
Entonces recorro las calles fumando:
debieras saber que te sigo esperando,
que el hambre de la soledad
sembró su memoria en los que quedamos atrás.
Partían los barcos del muelle al exilio.
La luna pintaba un riachuelo amarillo.
Tus últimos besos mordían, dolían...
Vals
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.