Romina
de campo a estrella
y va subiendo por las teclas
del piano, escalera.
Romina se ha escapado lejos
tras de un conejo blanco
y aunque sabe que la esperan
se va jugando.
Romina lleva caramelos
que arroja del cielo
y cuando llega el aguacero
son dulces los sueños.
Para Romina entre los astros
es un jardín el espacio
y mientras viva la alegría
su día es largo.
Romina si tuvieras tiempo
piensa en mí.
Romina desde que estás lejos
no es sencillo ningún juego
de los que aprendí
para vivir.
Romina canta cuando baja
del monte a algún río
y cuando llega la mañana
los ojos le miro.
Para Romina una guitarra
resonará por siempre
que mientras viva la esperanza
Romina vuelve.
Romina duerme cuando noche
mecida en la luna
y desde allá nos reconoce
nos mira sin duda.
Si cuando el sol que da un domingo
promete un bello día
será seguro que contigo
Romina ría.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.