El matrero


Dicho:

Por los boliches de tabaco y yerba y piso sucio
andan los ojos de vidrio de la noche en un vuelo interior
y abren puertas de sueño en el silencio de cada corazón.
Cada cual con el suyo y todos uno,
cada cual con el suyo y más profundo,
cada cual con el suyo anda errabundo.
Y la guitarra desata los alambrados del cielo
y lleva a todos con ella a entregarlos al cantor:
señuelo de un denso día, portal de la serranía, rumbo de la lejanía, la noche es un callejón…
Y están muertos los cigarros y están muy turbios los ojos,
pero el fogón está rojo… Pasó un matrero en la voz.
Por los pasos de la sierra siempre hay alguno esperando
y está la muerte aguaitando y hay una cruz y una flor.
En la golilla tendida pasa el arisco destino,
pero en todos los caminos tiene su cueva el dolor…
Y es muy oscura la noche y es muy negra la traición…
Y hay un coraje negro de tristeza y hay un coraje negro de dolor,
y hay un querer no recular ni un paso y hay una muerte que viene a balazos a hacerse dueña de su corazón…
Y es muy oscura la noche y es muy negra la traición…
Y hay un coraje negro de tristeza y hay un coraje negro de dolor…

La leyenda abre camino
en medio de la emoción
y en las ruedas de fogón
pasa la sombra de Aquino. (1)

Cantado:

Iba montao en su moro por las costas de Olimar,
mirando la lejanía rumbo a Sierras del Yerbal…
Y allá va… Y allá va…

No hay alambrao que lo ataje, habiendo necesidad,
flota al viento su golilla, adiós de su libertad…
Y allá va… Y allá va…

Como la muerte lo busca, no sabe si volverá
y sabe que nada es suyo, pero no sabe temblar.
Y allá va… Y allá va…

Y una noche de tormenta, la muerte lo fue a citar
y fue con su misma mano con que lo pudo matar.
Y allá va… Y allá va…

Y en la alta noche se siente sobre su moro pasar…

Dicho:

La leyenda abre camino
en las ruedas de fogón
y en medio de la emoción,
pasa la sombra de Aquino. (2)

Y allá va… Y allá va…


Primera versión, de Quiero, a la sombra de un ala.

(1) En Tierra negra y Reencuentro 1 invierten el orden del segundo y el tercer verso: «La leyenda abre camino / en las ruedas de fogón / y en medio de la emoción / pasa la sombra de Aquino».
(2) En Tierra negra invierten el orden del segundo y el tercer verso: «La leyenda abre camino / en medio de la emoción / y en las ruedas de fogón / pasa la sombra de Aquino».

Versión de Los Olimareños
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Serranera

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