Tu otra boca
en esa boca tuya
que habla en lengua de piel
el idioma estelar,
y siento que te vas
a un extraño país,
inclinado hacia ti
me pongo a naufragar,
y en mi deriva soy
bajo tu vientre mar,
un barco en luz,
un barco en luz.
Cuando pongo mis labios
en esa boca tuya
y te salgo a buscar
incendiada y nupcial,
te vas tu gemir
porque tampoco estás
donde tu pecho es sol
donde tu fiebre es mar,
y yo en tu manantial
a la deriva soy
un barco en luz,
un barco en luz.
Esa boca que tienes,
esa vertiente de astros
donde bebo tu sed
y me sacio de ti,
ese rincón jazmín
donde me quiero hundir
para que venga a mí
la paz de regresar,
tu vértice de amar,
de besar y gemir
me pierde al fin,
te pierde al fin.
Esa boca que tienes,
que se cierra en la mía
que me lleva al umbral
de no volver jamás,
allí donde tu piel
es nido de sembrar,
herida de nacer
y cántaro de amar
y todo es navegar
en la secreta miel
de un barco de luz,
de un barco de luz.
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