Cine Macario
Un ir y venir de pasos perdidos
Sabían a chicle y a primera novia
Y a Winston mis ganas de amores furtivos
Y mientras los malos a sangre y espada
En una emboscada daban el asalto
Mi mano temblona buscaba en tus piernas
Con el corazón a pique de infarto
Pasaron aviones y barcos y vikingos
Tarzán de los monos, guerras mundiales
Se abrían las puertas a un triste domingo
Que aguaba la fiesta de los escolares
Murió la censura y en un santiamén
Perdieron pa' siempre mi alma los curas
Contigo en secreto mi cuerpo le daba
Un corte de manga a la dictadura
De lunes a viernes valía la pena vivir un calvario
Si el sábado daban una buena peli en el cine Macario
Y menos novenas y menos rosarios
Y más pelis buenas en el cine Macario
Pasó que ese día llegábamos tarde
Salvaba Paul Newman el coloso en llamas
Pasó que llovía y no estaban tus padres
Pasó que por fin me llevaste a la cama
Trepé por tu boca hasta el séptimo cielo
Bebí del licor de tu pecho rotundo
Se vio en la pantalla de tu dormitorio
La escena de amor más hermosa del mundo
De lunes a viernes valía la pena vivir un calvario
Si el sábado daban una buena peli en el cine Macario
Y menos duquelas y menos mal fario
Y más pelis buenas en el cine Macario
No sé si la culpa fue del videoclub
Un corte de luz o un impago bancario
El caso es que un día pasé por allí
Un visto y no visto y no estaba el Macario
Tras la cristalera de un nuevo negocio
Se oía un jolgorio y gritar de lo lindo
Unas jubiladas sentadas en corro
Ganaban el bote y cantaban un ¡bingo!
De lunes a viernes valía la pena vivir un calvario
Si el sábado daban una buena peli en el cine Macario
Y menos duquelas y menos mal fario
Y más pelis buenas en el cine Macario
Y menos novenas y menos rosarios
Y más pelis buenas en el cine Macario
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.