Décimas con aguarrás
claro soy cual agua clara
y a veces soy turbio cual
agua turbia
y a veces soy nada
cual aguacero
y otras veces soy ras
como el aguarrás.
¿Qué nos traerá el futuro?
Anuncia desolación,
desolación y pan duro.
Canturreaba un suicida
camino de la estación
la tristísima canción
de su idea de la vida.
Aquí va mi despedida,
decía, mundo traidor,
nada es según el color
del cristal con que se mira
sino que es mucho peor
y este menda se las pira.
Yo siempre me peino a raya
Y la que venga que venga
y la que no que se vaya.
Cuentan que un amante un día
tan pobre y mísero estaba
que sólo lo acariciaba
una novia que aún tenía.
¿Habrá otro, se decía,
aún más mísero que yo?
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta viendo
a otro amante seduciendo
a esa novia. Y sollozó.
Yo es que crispo
con el obispo
ése de Roma
¿por quién se toma?
Con un tizón en la boca
ardiente voy por la vida
tirando cuando me toca
en el juego de la oca
y, al final de la partida
y aún humeante el tizón
caerá mi cuerpo al suelo
y mi alma en la visión
de Dios fumando en el cielo
unos puros del copón.
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