Been Out An Ocean Trip
Now we're heading home
It takes a salty sailor
To sing this sailor song:
I know that in the morning
The Captain he will say
Sign your names and beat it.
And when I get my pay.
Oh the way I feel
As I go ashore
To shoot my money away!
The Lawyer takes my salary.
The preacher gets my wages
The chippies get my money
The police gets my pay check
And the Devil he gets the rest!
The bar room took me easy
The church house took me greasy
The jail house drove me crazy
And the devil he dug me grave!
The girlfriend says I love you
Just like the stars above you
Then up comes her husband
And the devil he got the leavings!
I woke up in a mudhole
With nothing in my sack
I started back to ship deck
And the devil he took me back!
Singing: Take it easy little seaman
Take it greasy seaman
Take it slow and easy
And the devil will follow you home!
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.