Et deixo un pont de mar blava
que va del somni fins els teus ulls,
des d'Alcúdia a Amorgos,
del teu ventre al meu cor.
Et deixo un ram de preguntes
perquè t'emplenis els dits de llum
com la que encén l'esguard
dels infants de Sidó.
Un pont que ajudi a solcar
la pell antiga del mar.
Que desvetlli la remor de tots els temps
i ens ensenyi l'oblidat gest dels rebels,
amb la ràbia del cant,
amb la força del cos,
amb el goig de l'amor...
Un pont de mar blava per sentir-nos frec a frec,
un pont que agermani pells i vides diferents,
diferents.
Et deixo un pont d'esperança
i el far antic del nostre demà
perquè servis el nord
en el teu navegar.
Et deixo un vers a Sinera
escrit amb traç d'un blau lluminós
que cantava a l'Alguer
per cantar el seu enyor...
Et deixo l'aigua i la set,
el somni encès i el record.
I a Ponza la mort
per viure cara al mar.. el mar... el mar.
L'espai ple de llum
on s'emmiralla el mar... el mar... el mar.
El blau del nostre silenci
d'on sempre neix la cançó.
Que desvetlli la remor de tots els temps
i ens ensenyi l'oblidat gest dels rebels,
amb la força del cant,
amb la ràbia del cos,
amb el goig de l'amor...
Un pont de mar blava per sentir-nos frec a frec,
un pont que agermani pells i vides diferents,
diferents.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.