Vale la pena
procurando reanimar tu corazón,
tus anhelos, tus virtudes, tu esperanza
con la certeza de que todo irá mejor.
Sé que hay días en que tiembla nuestro pulso
que el entorno abruma y nubla la razón.
Sé que algunos meses han sido confusos,
tropezados, pero incluso, de ellos queda una lección.
Te regalo esta canción y creo en serio
que la estrella del que lucha siempre va
muy en alto con su luz dando sendero
a todo aquel que bien distingue la verdad.
La verdad del que es honesto, claro, entero
y jamás le pone precio a su valor.
En verdad, amigo mío, creo que el juego
lo domina el que es sincero y siempre arriesga el corazón.
Vale la pena salvar la escena
desde temprano procurar un día mejor.
Vale la pena no hacer más tregua
salir con todo y derribar cualquier temor.
Vale la pena sembrar quimeras
y entre las manos defender bien despierto el corazón.
Te regalo esta canción y más que un verso
quiero ir tejiendo grecas de valor,
enlazar matiz entre este tiempo adverso
para que no se oscurezca tu intención.
Te regalo esta canción y en ella un gesto
que pretende dar amparo a tu labor.
Te regalo esta canción amigo y sin más nada digo
que en tu lucha está la mía en comunión.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.