Romance llamado moro
He llegado, no pensé que llegaría
He llegado a la puerta de esta niña.
He llegado, gracias a Dios que llegué
He llegado donde descansar podré.
Al pie de la alta colina,
Brotan dos arroyuelos.
El uno en fuente de amores,
El otro en fuente de celos.
Entre los dos paseaban
La Dama y el Caballero.
Uno le riega ilusiones
El otro regaba duelos.
Quedose sola la Dama
Entre los dos arroyuelos.
Los pajaricos aprenden
Sus trinos entre lamentos.
El arroyico de amores
Se estaba quedando seco
Y cada vez crece más
El arroyo de los celos.
Me despido de tus cerrojos y tus llaves
Me despido manojito de rosales.
He llegado a la puerta de esta niña.
He llegado, gracias a Dios que llegué
He llegado donde descansar podré.
Al pie de la alta colina,
Brotan dos arroyuelos.
El uno en fuente de amores,
El otro en fuente de celos.
Entre los dos paseaban
La Dama y el Caballero.
Uno le riega ilusiones
El otro regaba duelos.
Quedose sola la Dama
Entre los dos arroyuelos.
Los pajaricos aprenden
Sus trinos entre lamentos.
El arroyico de amores
Se estaba quedando seco
Y cada vez crece más
El arroyo de los celos.
Me despido de tus cerrojos y tus llaves
Me despido manojito de rosales.
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Arreglo: Joaquín Pardinilla y María José Hernández
“Cancionero de la provincia de Zaragoza” de Ángel Mingote-1950
Esta canción aparece en la discografía de
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