Querido Guerra
debo decirte que ha sido obsoleto
todo intento de escribirte un soneto,
ya que no es arte que me pille en vena.
Y te juro que me he propuesto en serio
descerrajar con consonante rima
algunos candados que llevo encima,
pero ni modo, sigo en cautiverio.
Por lo que amigo, te pido disculpas
por si te he causado algún atropello
en tu proyecto de disco gregario.
Recaigan sobre mí todas las culpas,
que no se me enciende ningún destello
de musas, sino todo lo contrario.
Miguel Poveda, con tremenda pena,
debo decirte que ha sido obsoleto
todo intento de escribirte un soneto,
ya que no es arte que me pille en vena.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.