La verbena de su piel
come besos a diario en mi mejilla.
Le entregue mi soledad, y me ha dicho
que la guarda en el fondo de un cajón de su mesilla.
Y yo, que hice del fracaso una virtud.
Que dormí, abrazado a la humedad
Con un llanto a media luz.
Mi princesa de extrarradio
me enseño su santuario de vainilla
trozos de mi otra mitad.
Y un muestrario de rincones
Donde nacen en su cuello las cosquillas.
Y yo, que miraba en blanco y negro la ciudad
Que tenía, el otoño en la retina
Y pocas ganas de bailar.
Me quité el sombrero tras el aguacero
Ante la verbena de su piel.
Mi princesa de extrarradio
pinta con lápiz de labios mis orillas.
Le mostré mi intimidad
y el armario de mis miedos
que se cierra si se duerme en mis rodillas.
Y yo, que esquivaba con la noche a la verdad
que tenía casi nada en que creer
me vi besando a una deidad.
Cantando furtivo nació abril
Estaba prohibido, yo sonreí.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.
Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.