Vidas paralelas


Dónde estabas tú
cuando mi infancia correteaba en un alero,
cuando jugaba a perseguir el aguacero,
dónde estabas tú.

Dónde estabas tú
cuando un portazo recibió la adolescencia,
cuando gastaba lo mejor de la inocencia,
dónde estabas tú.

Estrella polar
de vidas paralelas,
qué luna misionera
nos buscó en la multitud,
qué eclipse de mar,
qué música primera,
qué brisa marinera.


Donde estabas tú
cuando mi voz se desnudó ante la guitarra,
cuando me fui a volar soltando las amarras,
dónde estabas tú.

Dónde estabas tú
cuando mi padre emborrachándose de olvido
se me extravió desdibujado en el camino,
dónde estabas tú.

Dónde estabas tú
cuando la vida me abrazó en un escenario,
y te inventó mi soledad como un presagio,
dónde estabas tú.

Dónde estabas tú,
cuando la muerte disfrazando su infortunio
cegó los ojos de mi madre en pleno junio,
dónde estabas tú.

Qué misterio fue
llevándome al lugar
donde esperabas tú,
cómo entregarte todo cuanto fui,
el precio de estos años,
cada ausencia
que he guardado para ti.

Dónde estabas tú
que en el umbral de los cincuenta
resucito en tu estación,
que te conozco desde siempre,
como dice la canción;
que ya tu cuerpo es mi país,
que está de vuelta el corazón,
que ya amanece,
que ya te encuentro.
Versión de Liuba María Hevia
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Esta canción aparece en la discografía de
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