El hombre del bastón de caña


Andaba por Perlourinho
un hombre con medio siglo,
pisaba directo a tierra,
amaba directo al cielo.

Cachasa para el dolor,
memoria para el amor,
amargo pa'l impostor,
ternura pa'l buscador.

Vendía apología,
miraba como quería,
sus manos gritaban favela,
mientras su corazón se perdía.
Idiomas

Comentarios

Cuando Sílvia paseaba por el barrio de Pelourinho, centro histórico de la ciudad de Salvador de Bahía, cuando conoció a un hombre que iba descalzo y vendía collares, Sergio, que le habló de todo.

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO