Lo mío
Tengo un corazón con muchas cicatrices
Tengo mis temores, tengo mis penas
Porque tengo sangre que recorre por mis venas
Tengo mi alegría, tengo mi llanto
A veces creo que tengo poco teniendo tanto
Tengo mis preguntas, dónde, cómo, cuándo
Tengo mi madre con todos sus santos
Tengo paciencia, tengo sentido común
El menos común de los sentidos
Abrigo para el frío, mi piel para el sol
Tengo mi cultura, tengo mi folclor
Mis vicios, mis trucos, mis fobias mis mañas
Tengo mi percepción que siempre me acompaña
Tengo mis ancestros y mi presente
Tengo a los míos, sí, tengo a mi gente
Tengo una patria, tengo una vida
Tengo un pasado que no se olvida
Tengo mi orgullo, mi fe bendita
Lo mío es mío y no me lo quitas
Lo mío es mío y nadie me lo quita
Tengo agua pa' beber, tengo mi pan
Tengo viejas fotos de parientes que ya no están
Tengo el hoy y tengo mi manera de vivirlo
Como si el mañana no existiera
Tengo mis secretos y mis tristezas
Mis rencores y mis dolores de cabeza
Tengo un oficio que no llena mi alcancía
Pero vale el sacrificio porque me da alegría
Tengo mi apellido, mi generación
Mi infancia en la cuna de la revolución
Tengo arrepentimientos y olvidos
Un largo camino que aún no he recorrido
Tengo mis años que me han formado
Un presente moldeado por mi pasado
Gente que me aprecia, gente que yo aprecio
Y tengo tu mirada que no tiene precio
Tengo tus ojos, tengo tu boca
El tacto de mis manos cuando te tocan
Tengo tu risa, tu amor profundo
Tengo mi piel para recorrer el mundo
Tengo mi libertad, mi libre albedrío
Tengo tu cuerpo pa' fusionarlo con el mío
Tengo espacio suficiente para ti en mi corazón
Tengo mi guitarra y tengo esta canción
Tengo tu poesía, con tu boca aquí en la boca mía
Lo mío es mío y no me lo quitas
Yo tengo a mi cholita que me da vida bonita
Lo mío, es mío y no me lo quitas
Tengo todo aquello de a cachimba aquí en mi vida
Lo mío, es mío y no me lo quitas
Lo mío es mío y nadie me lo quita
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
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