La niña Candela
se lo dejó entre el cenicero y la libreta,
junto a un mechero que parecía saber
que aquella noche iba pidiendo candela.
Bajo el pañuelo una mirada de mujer,
y una sonrisa que recordaba el levante,
una ternura y unas ganas de querer
que fueron para su escribir punto y aparte.
Pidió otra copa y le sirvió de su botella,
bebieron juntos como dos viejos amigos,
bajo una lluvia de preguntas y respuestas
se confesaron los secretos más prohibidos.
Corazón,
duerme tranquila hasta que llegue la mañana,
corazón,
que yo te velo en el rescoldo de mi cama,
corazón.
Se conquistaron los terrenos de la cama
cruzaron juntos las fronteras del exceso
y se entendieron casi a oscuras sin palabras
con un idioma de caricias y de besos.
Se hizo la noche lo mismo que una candela
y entre las llamas y el rescoldo, la locura
de un hombre en ascuas que va pidiendo candela
y una muchacha con el fuego en la cintura.
Mi niña Candela, la niña de fuego la llama la gente.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
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