La trama y el desenlace
mi mano en tu cintura copiando a tu mano en la cintura mía.
A paso lento, como bostezando,
como quien besa el barrio al irlo pisando.
Como quien sabe que cuenta con la tarde entera
sin nada más que hacer que acariciar aceras.
Y sin planearlo tú, acaso,
como quien sin quererlo va y lo hace:
Te vi cambiar tu paso hasta ponerlo en fase,
en la misma fase que mi propio paso.
Ir y venir,
seguir y guiar,
dar y tener,
entrar y salir de fase.
Amar la trama, más que el desenlace.
Amar la trama, más que el desenlace.
Fue un salto ínfimo, disimulado,
un mínimo cambio de ritmo apenas,
un paso cambiado y dos cuerdas que resuenan,
como un mismo número en distintos dados,
o el paso exacto de los soldados;
como dos focos intermitentes
súbitamente así, sincronizados.
Dos paseantes distraídos
han conseguido que el reloj de arena
de la pena pare, que se despedace,
y así seguir el rumbo que el viento trace.
Ir por ahí como en un film
de Eric Rohmer
sin esperar que algo pase.
Amar la trama, más que el desenlace.
Amar la trama, más que el desenlace.
Te vi cambiar tu paso hasta ponerlo en fase,
en la misma fase que mi propio paso.
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