Marejada feliz
la playa de mi cariño la arrasó.
En mí fue tan dolorosa que es mi vida
llorar por aquella triste despedida.
Marejada feliz, vuelve y pasa por mí,
aún yo digo que sí, que todavía pienso en ti.
El vértigo que mi alma provocó,
lo íntimo sacudió en mi corazón,
traté de evitar su rápida partida,
su amor que sigue lejano de mi vida.
Marejada feliz, vuelve y pasa por mí,
aún yo digo que sí, que todavía pienso en ti.
Quisiera la marejada, la playa de mi cariño,
sin ella no estoy en nada, sollozando como un niño.
Sin ella no estoy en nada, soy como un árbol que espera,
que una lluvia pasajera le devuelva su belleza.
Su pelo color del sol y sus ojos azul del mar
son dos cosas que en la vida yo nunca podré olvidar.
Ahora mi vida es el mar, vivo contando las olas,
y así me pasan las horas y vuelve a llegar la aurora.
Todas las noches me voy junto a la orilla del mar
a preguntarle a las olas si han visto mi amor pasar.
Soy la arena que en la playa vive sola su tristeza,
tú eres ola misteriosa que en la bruma te me alejas.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
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