Caballo prieto azabache
cuando iban a ajusticiarme las fuerzas leales de Pancho Villa.
Aquella tarde nublada una avanzada me sorprendió
y tras de ser desarmado fui sentenciado al paredón.
Ya cuando estaba en capilla, le dijo Villa a su asistente:
Me apartas ese caballo por educado y obediente.
Sabía que no me escapaba y solo pensaba en la salvación
y tú, mi prieto azabache, también pensabas igual que yo.
Recuerdo que me dijeron, pide un deseo pa' fusilarte:
Yo quiero que me fusilen en mi caballo prieto azabache.
Y cuando en ti me montaron y prepararon la ejecución,
ni voz de mando escuchaste y abalanzaste contra el pelotón.
Con tres balazos de Mauser, corriste azabache, salvando mi vida,
lo que tú hiciste conmigo, caballo amigo, no se me olvida.
No pude salvar la tuya y la amargura me hace llorar.
Por eso, prieto azabache, no he de olvidarte nunca jamás.
Caballo prieto azabache, cómo olvidar que te debo la vida.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
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