Cárcel de papel
una firma fue la que hundiera mi vida en infiernos,
cárcel de papel.
Preso me hicieron tus besos perversos, una firma fue,
mi cadena perpetua firme.
Si hubiera sabido donde me iba a meter, por Dios,
no aprendo a firmar.
Si hubiera pensado en mis ríos de llanto,
por Dios, no aprendo a querer,
cárcel de papel.
Simplemente una firma sencilla, hoy firma maldita,
si hubiera sabido no aprendo a firmar y a querer.
Cárcel de papel.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
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