Johnny, go home
que es muy valiente y muy cabal,
tiene los ojos como John Wayne
y los andares de Mae West.
Le han reclutado los de la Nasa
y me lo han hecho boy espacial
y ahora le veo desde mi casa
dar volteretas muy galaxial.
Y yo le canto… Oh my Johnny,
Oh my Johnny go home,
aquí está tu dulce hogar
en Minnesota y en Vietnam,
tuya es toda la tierra,
no sé allá que encontrarás.
Todos me dicen que tengo suerte,
que hombres así no corren ya,
que desafían siempre a la muerte
con la sonrisa de Superman.
Pero yo siempre soy chica alegre,
amo a los hombres de dos en dos,
y no me gusta que se me encierre
ante dilemas de vocación.
Y yo le canto… Oh my Johnny,
Oh my Johnny go home.
Mi novio visto con escafandra
parece un pobre bebé chupón,
es increíble que con esa facha
sea tan chulo y tan peleón.
Ahora me dicen que cuando vuelva,
cuarenta días he de esperar,
y no es seguro que cuando salga
sea el mismo varón sin par.
Ahora me entero que Johnny ha dicho:
paz en la tierra y en el hogar,
y yo me pasmo porque era un chicho
poco locuaz y más bien patán.
Las maravillas del recocosmos
le han convertido en intelectual,
y el pobre Johnny será mañana
un candidato presidencial.
Y yo le canto…
Glory, glory, my Johnny,
aquí está tu dulce hogar.
Glory, glory, my Johnny,
en Minnesota y en Vietnam.
Glory, glory, my Johnny,
tuya es toda la tierra,
Glory, glory, my Johnny,
no se allá que encontrarás.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.