La casa museo
habrá un tocadiscos
En la casa museo de Alberto
pondremos un ajedrez,
un poster del Barça
y unas corbatas.
Colgaremos un cartel de
cuarto primera, escalera B
Prepárense:
Música en megáfonos
artilugios mecánicos,
y cables telefónicos,
antenas parabólicas,
sonidos radiofónicos,
programas paramétricos,
muchas cosas de plástico,
objetos estrambóticos,
cacharros muy simpáticos.
En la casa de Alberto
habrá dos ceniceros,
y un tubo de pasta Colgate
y una tableta de chocolate
y perchas desechas
dentro de armarios
con puertas de espejo
donde un sillón orejero
mece su reflejo.
Y cajas de cartón amontonadas.
Tenemos archivado
el pasado de Alberto.
Es una casa mágica
en un lugar exótico
belleza tan mayúscula
que todos los periódicos
quieren ver en sus páginas
a las obras de Alberto
y de sus fontaneros,
enchufes y agujeros.
Llegarán en teleférico
turista y fotógrafos.
Y llegarán curiosos
de todos lo rincones.
Subirán por la escalera
y harán cola para entrar
y esperarán su turno
para ver lo que no tienen
para ver lo que les falta,
para ser alguien famoso,
célebre y excepcional.
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