Amore che vieni, amore che vai
a chiederci un bacio e volerne altri cento.
Un giorno qualunque li ricorderai,
amore che fuggi da me tornerai;
un giorno qualunque li ricorderai,
amore che fuggi da me tornerai.
E tu, che con gli occhi di un altro colore,
mi dici le stesse parole d’amore, ?
fra un mese fra un anno, scordate le avrai,
amore che vieni da me fuggirai;
fra un mese fra un anno, scordate le avrai,
amore che vieni da me fuggirai.
Venuto dal sole o da spiagge gelate,
perduto in novembre o col vento d’estate,
io t’ho amato sempre, non t’ho amato mai,
amore che vieni, amore che vai;
io t’ho amato sempre, non t’ho amato mai,
amore che vieni, amore che vai.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.