Mi bella navegante
Eras hija de la mar
El alma de par en par
Las pupilas vigilantes
Y tus ojos anhelantes
Sobre el lienzo de las olas
Pintaban con caracolas
El mapa de las estrellas
Yo ya te amé cuando aquellas
Tardes contigo y a solas
Aquí estoy para aprenderte
Y descifrar tus señales
Vadeo tus arenales
Feliz de mi buena suerte
Cuídame, que no despierte
De mi sueño submarino
Ni desvíe mi camino
Neptuno con su tridente
Nada podrá la corriente
Si tu boca es mi destino
Sé que no fue por descuido
Que las dejaras abiertas
Que tus ventanas y puertas
Me invitaran a tu nido
Mi corazón desbocado
Tuvo en tu vientre su fiesta
Y en tu boca la respuesta
Sé bienvenido mi amado
Alzaste la mano un día
Y señalaste una estrella
Aún no sabías que aquella
Madrugada marcaría
El rumbo y la travesía
Que te condujo a mi puerto
Escondido, pero abierto
Final de tu singladura
Tu faro en la noche oscura
Yo te aguardaba despierto
Tú déjalo de mi cuenta
Y tendrás cada mañana
Jazmines y mejorana
Y una ramita de menta
Que tu boca me desmienta
Aunque no soy el primero
No habrá mejor jardinero
Enamorado y constante
Tú, mi bella navegante
Navega que yo te espero
El cantautor barcelonés Enric Hernàez ha muerto a los 68 años. Considerado uno de los nombres más personales de la generación posterior a la Nova Cançó, exploró con libertad estilos como el pop, el jazz, la bossa nova y el rock, así como la musicalización de poesía.
El Covard (El cobarde) es el décimo disco publicado por el cantautor catalán Josep Andújar “Sé”. Incluye una habanera titulada Onades dins del cor (Olas en el corazón), escrita por el autor con música de Llorenç Fernández, canción que encarna la esencia de este nuevo trabajo realizado por un artista ligado a sus orígenes, al mar Mediterráneo, a la “Cançó de taverna” y marinera, a una cultura de tierra y mar que tras sus muchos años de oficio sigue aflorando en todas sus composiciones.