Cajón de arauca apureño
Que no te veo
Cajón de Arauca apureño
Cómo te recuerdo aquí,
Óyelo bien
Con cien leguas de por medio
Tus sabanas parejitas
Con rebaños y vaqueros
Cielo y palma cariñosos
Besándose allá a lo lejos
Mayo te cubre de verde
Mayo te cubre de verde
Y de lirios sabaneros
Y vuela la garza blanca
Y vuela la garza blanca
Junto con los aguaceros
Con el alba los garceros
Ay, los garceros
Se desparraman en vuelo
Para cubrir de blancura
Ay, de blancura
El rostro de los esteros
Del alma salen las coplas
Vibrantes de sentimiento
Y por eso alma y cariño
Hay de sobras en el viento
Cajón de Arauca apureño
Cajón de Arauca apureño
Corazón del Llano adentro
En el mío te llevaré
En el mío te llevaré
Mientras me lata en el pecho
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.